| Fuente Externa |
Santo Domingo.- La
Embajada de Haití en República Dominicana salió este viernes a tomar distancia
de las declaraciones que el delantero Wilson Isidor hizo tras el triunfo 4-1 de
su selección sobre República Dominicana, en las que afirmó que "La
Hispaniola es Haití" y que "esto es Haití". En una nota de
aclaración fechada el 2 de octubre, la representación diplomática precisó que
esas expresiones no reflejan la posición oficial del Gobierno haitiano ni de la
misión diplomática, y las atribuyó "al calor de la competencia y la
intensidad propia de la emoción deportiva".
El
comunicado llega después de que el video de Isidor circulara ampliamente en
redes sociales y generara cuestionamientos en sectores políticos y deportivos
del país, incluyendo una respuesta pública del senador por el Distrito
Nacional, Omar Fernández, quien calificó la frase como un intento de
"borrar la historia, la identidad y la soberanía" dominicana. La
controversia se sumó, en la misma semana, a la decisión del Ministerio de
Deportes de prohibir que la selección haitiana vuelva a jugar en instalaciones
deportivas dominicanas, tras los incidentes registrados en los accesos al
Estadio Olímpico Félix Sánchez durante el partido.
El
mensaje diplomático: separar la cancha de la relación bilateral
Más
allá de la aclaración puntual sobre las palabras de Isidor, la Embajada
aprovechó la nota para reafirmar el compromiso del Gobierno haitiano con el
respeto a la soberanía, la integridad territorial y las instituciones de
República Dominicana. El texto también destacó lo que describió como vínculos
históricos, humanos y culturales profundos entre ambas naciones, e insistió en
la voluntad de preservar relaciones de buena vecindad entre los dos países que
comparten la isla.
Se
trata de un gesto diplomático relativamente inusual: que una embajada emita una
aclaración pública específicamente sobre comentarios hechos por deportistas en
un contexto de euforia postpartido, en lugar de dejar que la polémica se
disolviera por sí sola, da una medida de cuánto escaló la tensión en apenas 48
horas, pasando de una controversia futbolística a un intercambio que tocó
fibras sensibles de la relación bilateral.
Una
semana de mensajes cruzados
El
episodio deja, en términos prácticos, una secuencia de reacciones en cadena: la
frase de Isidor tras el partido, la respuesta del senador Fernández horas
después, la prohibición anunciada por el ministro de Deportes, Kelvin Cruz, con
el respaldo explícito del presidente Luis Abinader, y ahora la aclaración de la
Embajada de Haití, que busca cerrar el capítulo diplomático del incidente sin
que afecte la relación formal entre ambos gobiernos.
Lo
que queda en el aire es el componente estrictamente deportivo: hasta el
momento, ni la Federación Haitiana de Fútbol ni la Concacaf se han pronunciado
sobre cómo la prohibición dictada por el Ministerio de Deportes podría afectar
los próximos compromisos entre ambas selecciones dentro de la Liga de Naciones,
un asunto que corresponde al ámbito futbolístico y que la nota diplomática no
abordó.
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