| Tony Ramos, Víctor Bisonó y Mélido Marte (Fuente Externa) |
Santo Domingo .- El jueves pasado, en el hotel Kimpton Las Mercedes, Remax República Dominicana reunió a constructores, desarrolladores y funcionarios en "Construyendo", un espacio pensado para hablar de alianzas, inversión y crecimiento del sector inmobiliario. Entre los presentes estuvo Víctor "Ito" Bisonó, entonces todavía ministro de Vivienda, Hábitat y Edificaciones (MIVHED), hablando de permisología ágil y trabajo conjunto con el sector privado.
Lo que en ese momento sonaba a discurso de rutina hoy se lee distinto: días después de ese encuentro, Bisonó dejó de estar al frente del MIVHED. El Decreto 554-26, parte del remezón de gabinete que el presidente Luis Abinader firmó a mediados de agosto, lo trasladó a la Cancillería, en sustitución de Roberto Álvarez, mientras que Jean Luis Rodríguez asumió la cartera de Vivienda. Sin saberlo del todo el público que lo escuchaba esa noche, probablemente asistió a una de las últimas apariciones de Bisonó representando al sector construcción.
El discurso que se queda, aunque cambie el mensajero
Independientemente de quién lo diga desde ahora, lo que Bisonó defendió en "Construyendo" refleja una gestión con números concretos detrás. Durante su paso por Vivienda, el MIVHED reportó un salto de 85% en las licencias de construcción emitidas entre enero y julio de 2026 frente al mismo período del año anterior, pasando de 605 a 1,122 autorizaciones, con julio como el mes de mayor emisión desde la creación del ministerio. Esas licencias no son solo trámite: viabilizaron proyectos por más de RD$330,000 millones en el primer semestre, un incremento de 157% respecto a 2025.
El propio sector construcción ha sido uno de los motores más consistentes de la economía dominicana este año, con crecimientos mensuales que oscilaron entre 5% y 15% según el Indicador Mensual de Actividad Económica del Banco Central, impulsados tanto por la inversión privada en proyectos residenciales, comerciales y turísticos como por el gasto de capital público.
Lo que el brindis no resuelve
Pero detrás de las cifras de licencias y de la narrativa de "permisología ágil" que dominó buena parte del encuentro, persiste un problema que ningún cambio de ministro ha logrado resolver: República Dominicana arrastra un déficit habitacional que supera 1.4 millones de familias, según estimaciones del sector. Ese es el otro lado de la moneda de un mercado inmobiliario dinámico: mucha inversión en proyectos residenciales, comerciales y turísticos, no necesariamente concentrada en la vivienda económica que resolvería ese déficit.
Es la tensión que suele quedar fuera de los brindis empresariales, pero que enmarca cualquier conversación honesta sobre "impulsar el desarrollo": ¿cuánto de ese crecimiento en licencias y en inversión privada se está traduciendo en soluciones habitacionales para las familias que más las necesitan, y cuánto responde a la lógica más rentable del mercado, concentrada en otros segmentos?
Un evento, dos lecturas
Para Remax, "Construyendo" cumplió su función: acercó a desarrolladores, agentes inmobiliarios y autoridades bajo la premisa de que el sector trasciende la construcción física y genera empleo, moviliza inversión y dinamiza comunidades enteras, como resumió el director regional Mélido Marte al cierre del evento. Para el observador externo, el encuentro también funciona como una fotografía involuntaria de un momento de transición: la última vez que Bisonó habló de vivienda como ministro de Vivienda, antes de que el organigrama del Gobierno volviera a moverse.
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