Cuando el cielo se abrió sobre el Estadio Olímpico Félix Sánchez, nadie pensó en abandonar su asiento. El fuerte aguacero que cayó minutos antes de la final de Marileidy Paulino terminó convirtiéndose en parte de una noche que miles de dominicanos difícilmente olvidarán.
Empapados, con banderas sobre los hombros y algunos buscando refugio bajo las gradas, los fanáticos permanecieron en el estadio. Atletas, periodistas, voluntarios y familias compartieron el mismo escenario: esperar bajo la lluvia para ver a la principal figura del atletismo dominicano buscar otra hazaña. LEER MAS
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